Leandro Erlich: La suspensión voluntaria de la incredulidad
Estás en la pileta, subís, te mojás, ¡no te mojás! No todo es agua, “es un flash”, lo posteás. Te sentás en el sillón frente al espejo y no te ves, no estás, no te reflejás; te topás con la puerta de un subte en el museo, mirás la gente en el vagón; te asomás ... Leer más